Relación Madre y Huacho
“La palabra Huacho proviene del Quechua Huachuy, cometer adulterio. Designa tanto al hijo ilegítimo como al huérfano. Además, se utiliza para denominar al animal que se ha separado de su rebaño”. 11
La viuda de Apablaza ha criado como suyo al hijo natural de su difunto marido (ilegítimo, huacho según la expresión usada en la obra). El vínculo que los une es de madre e hijo. Ella es la única figura materna (y paterna) que Ñico ha conocido, y él es lo que le queda de su marido. 12
Ñico representa un tema definitorio del sujeto en la identidad nacional: el problema de la legitimidad/bastardía que sigue a la llegada de los españoles a América. Los hijos de los hispanos con concubinas indias o mestizas de modesta condición se agregaban a la familia (oficial) en un rango inferior. Con más frecuencia quedaban como administradores o empleados de confianza.13 Es el caso de Ñico, quien a pesar de ser acogido por la viuda como su propio hijo y ocupar un lugar exclusivo en el fundo, no pasa de ser tratado como un empleado con privilegios y forzado a cumplir la voluntad de la mujer.
11 Montecino, Sonia. Madres y Huachos. Editorial Sudamericana, segunda edición, mayo de 2001, Santiago de Chile.
12 “… el Ñico es más que si lo hubiera parío, es más que el hijo natural del finao”. Luco Cruchaga, Germán. La Viuda de Apablaza. LOM Ediciones, Santiago de Chile, 1999.
13 Cf. Montecino, Sonia. Op. Cit.




