Castigo femenino en la primera mitad del siglo XIX
Daniel Caldera grafica a través de la temática del adulterio la situación social de las mujeres en las primeras décadas del siglo XIX, caracterizada por el estado de inferioridad y sumisión frente al género masculino, especialmente al interior del matrimonio. Esto se expresa en María, cuya traición afectiva trae por consecuencia la muerte de ella y la de su amante a manos del esposo engañado, el que –a la vez- cuenta con el derecho de tomar venganza.
Durante la primera mitad del siglo XIX, el delito femenino constituyó una parte importante de la actividad represiva en Chile y originó sanciones relacionadas en la Cárcel Correccional. Igualmente, se conocieron otras penas como los encierros en monasterios, los que formaban parte del circuito restrictivo dirigido a mujeres.
La mayoría de los delitos femeninos estaban vinculados al matrimonio, origen de un gran número de transgresiones. Es decir, la penalización de estos delitos tenía por objetivo la represión en las mujeres de faltas morales o sexuales.




